lunes, 29 de noviembre de 2021


 

Katayama Yumiko: haiku moderno en Japón

 

Nacida en la Prefectura de Chiba en 1952, esta autora fue antes una pianista especialista en Brahms. Una de las parejas a la que daba clases de piano le hablaron de haiku a Yumiko y ella comenzó a escribir.

En uno de sus escritos afirma que el haiku hace sentir más feliz y mejor. Ha escrito varios libros y es una gran crítica de haiku.

 

 

Estos son algunos de sus poemas:

 

Tsumasaki ni todoku shiosai to neisu


el sonido de las olas

llega a la punta de mis pies,

me reclino en esta silla de ratán

 

 

 

hassha beru ni mo aru yoin hanagumori

 

las campanas de salida

han demorado un tiempo,

cielo brumoso de primavera

 

 

ukikusa no katayorishi mama yo ton nareri

 

hierba flotante

continúa a la deriva

mientras cae la noche

 

 

 

rakuseki no yoin wo naagaku yama nemuru


las secuelas

de una piedra que cae-

la montaña duerme.

 

 

 

Kabe ni kakebera hana to nari natsu boshi

 

colgado en la pared

se convierte en una flor

un sombrero de verano

 

 

 

hasu no ha no mabushiki mono wo koboshikeri


una hoja de loto

deja salir algo radiante

de sí misma

 

 

 

 

hitogoe no shite asagao no nae hajimu


la voz de alguien-

las flores de asagao

comienzan a desvanecerse.

 

 

 

empitsu de ari wo sainanamu yo no kijo


con un lápiz

torturo a una hormiga

en el escritorio por la noche

 

 

 

nagasarete hanabira hodo no ukigori


arrastrado

no más grande que el pétalo de una flor

hielo flotante

 

 

 

mina doko da yugamu kyukon uenikeri


todos los bulbos

parecen de alguna manera torcidos

los planto en el patio

 

 

 

mazuhisa no shi to wa naranu yo nasu no hana

ningún poema a la pobreza

en esta época nuestra,

una flor de berenjena



 

mizu asobi suruko ga niwa ni hitori kiri

un niño jugando

con agua en el jardín

solo

 

 

aozora ni fureshi eda yoriume hiraku


en la rama

que toca el cielo azul

se abren flores de ciruelo

 

 

 

 

yakusoku wo tagaeshi gotoku haru no yuki

 

cayendo

como promesas rotas

la nieve de primavera

 

 

mankai no sakura no ue ni sora no ari


los cerezos en flor

y sobre ellos

el cielo


 

tenmado wo sugi yuku seiza kozo kotoshi


más allá del cielo

van las constelaciones,

el año pasado, este año.

 

 

Kumo no i ni kakaru mono naki mahiru kana


en la telaraña

nada queda atrapado

a mediodía.

 



Los libros de esta autora son:

“Ame no uta” 1984

“Suisei” 1989

“Tenkyu”1995

“Katayama Yumiko kushu” 1999

“Gendai haiku joryu hyakunin”1993 Una antología de cien autoras contemporáneas.

“Gendai haiku to no taiwa” 1994

 

 

Los haikus aquí seleccionados han sido traducidos del japonés al inglés por el profesor Makoto Ueda



Leticia Sicilia 2021

domingo, 21 de noviembre de 2021

domingo, 7 de noviembre de 2021

miércoles, 20 de octubre de 2021

domingo, 26 de septiembre de 2021

Otagaki Rengetsu (primera parte)



Rengetsu nació con el nombre de Nobu en la primavera de 1791, probablemente como hija secreta de una geisha y de Todou Yoshikiyo, jefe del feudo de Iga-Ueno. Fue adoptada de niña en la familia Otagaki por su patriarca Teruhisa. Por mediación de su padre adoptivo fue enviada a la edad de nueve años al castillo de Tamba-Kameyama como sirvienta, donde permaneció hasta los 14 años. Allí aprendió las artes de la cortesía, incluyendo la caligrafía y el juego del go. Ya destacaba por su belleza y era cortejada por muchos pretendientes.

Los años de servicio en el castillo feudal transmitieron a la joven Nobu el porte y los modales que se esperan de los hijos de los samuráis. Aprendió las artes militares, sabía usar la espada, la lanza y la hoz y la cadena, y además era muy buena en danza, costura y poesía. 

Cuando contaba con trece años de edad perdió a su madre y a su hermano adoptivo. Comenzó entonces un largo período de su vida en el que perdió a casi todos los miembros de su familia, incluyendo sus hijos.

Alrededor de 1804, Nobu se trasladó a la casa de la familia Otagaki en Makuzuan, un sub-templo de Chion'in. Se cree que se casó con su primer marido, Mochihisa, a finales de 1807 o principios de 1808, ya que su primer hijo, Tetsutaro, nació en el décimo mes lunar de 1808. Éste vivió poco tiempo, y las dos niñas que tuvieron posteriormente también fallecieron con muy poca edad. Por esa época, el matrimonio con Mochihisa se disolvió, al parecer debido a su exceso de bebida y a sus visitas al barrio del placer. Ese mismo año, Mochihisa también falleció.

A principios de 1819, a la edad de 29 años, Nobu se casó de nuevo con un hombre llamado Juujirou de Hikone que fue adoptado por la familia Otagaki tomando el nuevo nombre de Hisatoshi ese mismo año. En el sexto mes lunar de 1823, cuando Nobu tenía 33 años, él desarrolló una enfermedad en el pecho y falleció. Con esta nueva tragedia, Nobu se cortó el pelo en señal de dolor, renunciando al mundo para seguir a Buda. Poco después, tuvo una ceremonia de iniciación en el templo Chion'in, convirtiéndose en monja budista de la secta de la Tierra Pura y cortándose de nuevo el pelo. Su nuevo nombre budista Rengetsu combinaba loto (ren/蓮) y luna (getsu/月) 

   

Revoloteando alegremente y

durmiendo en el rocío

en un campo de flores

en el sueño de quién

está esta mariposa



Sin embargo, las tragedias iban a continuar. Rengetsu tuvo al menos un hijo, probablemente dos, con Hisatoshi. Una niña, cuyo nombre de nacimiento se desconoce, falleció en 1825 a la edad de siete años. En su ensayo de 1962 “Descubrimientos de las cartas de la monja Rengetsu” (Rengetsu-ni Shousoku no Shinshiryou), Mamoru Tsuchida menciona otro niño, cuyo nombre de nacimiento también se desconoce, de al menos cinco años de edad, que falleció en el primer mes lunar de 1827, dejándola sólo con su padre adoptivo 

Así, siendo una mujer joven, Rengetsu perdió al menos cuatro y probablemente cinco de sus propios hijos. Expresó una intensa melancolía por estas pérdidas a lo largo de su vida, quizá de forma más directa en este poema:


Mis hijos...

Solía acariciar

sus cabellos dormidos en la mañana

que se extendían sobre mi manga...

rocío blanco sobre flores de color rosa.



Cuando Rengetsu tenía 42 años, Saishin, el único padre que había conocido, falleció a la edad de 78 años. Rengetsu, aunque abatida por el dolor, se planteó cómo iba a mantenerse a sí misma. Aunque era excelente en artes marciales y en el juego del go, el hecho de ser mujer hacía que las perspectivas de enseñar esas materias fueran escasas.


A mis propios hijos

quedan palabras por decir

las flores de la sinceridad

traen viejos recuerdos

en el pueblo de Sakurai.



Así que empezó a componer poemas, plasmándolos en finas tiras de papel llamadas tanzaku, hojas cuadradas de papel llamadas shikishi, y cepillándolos o tallándolos en su cerámica. Siempre se despreciaba a sí misma por su habilidad y formación, disculpándose por la "torpeza" de sus obras, incluso cuando las regalaba. La honestidad y la sencillez de sus obras encantaron a los demás y, dada la calidad de sus poemas, en poco tiempo se hizo con un buen número de seguidores. Con humildad, los vendía en cualquier lugar que pudiera, como se expresa en este poema:


Como pasatiempo

llevar cosas torpes

cosas frágiles para vender

en el mercado de Uruma-

¡qué soledad!



La gente de todas las clases sociales llegó a conocerla y a buscar sus obras. Tuvo que desplazarse constantemente para evitar que su trabajo se viera interrumpido por las peticiones pasando la mayor parte del tiempo en el distrito de Okazaki, cerca de las montañas del este de Kioto. Por casualidad o por designio, muchos de los grandes hornos de Kioto (como Kiyomizu y Awataguchi) estaban bastante cerca. 

Su habilidad con el pincel también creció. Sus delicados trazos empezaron a adquirir un ritmo magistral presagiando la brillante caligrafía de sus últimos años. 

También llegó a ser muy conocida en los círculos eclesiásticos, viajando a muchos templos para reuniones y estancias cortas. Fue una ávida corresponsal y se conocen más de 300 cartas conservadas en diversos lugares.


Currucas

volando hacia Miyako:

como me gustaría ofrecerles

una posada para viajeros

en mi ciruelo recién florecido...




Rengetsu era una gra viajera. Sus viajes le aportaron arcilla para su trabajo, materia prima para la reflexión y, a través de algunos incidentes desagradables, inspiración para sus poemas. Parece que cada situación era una oportunidad para sentir y expresar, cada flor, animal o persona en el camino era precioso para ella. Al igual que Matsuo Basho y otros grandes poetas anteriores, aceptó las dificultades del camino y los estados de su propio corazón. En lugar de apartarlos, los mezcló con la naturaleza que encontró, las estaciones, el clima y la atmósfera de los nuevos lugares. El resultado son poemas y obras de arte que nunca parecen meramente ingeniosos o decorativos, sino que están impregnados del espíritu de alguien que ha visto y experimentado la vida con todo su ser.


Este mundo flotante

el polvo y la suciedad

fluye lejos

y todo se purifica

por las olas del río Kamo



A medida que avanzaba en la madurez, comenzó a expresar, a veces de forma cómica, a veces con nostalgia, las dificultades, físicas y emocionales, del envejecimiento. En este poema, muestra su continua sorpresa al llegar cada nuevo año, lo que le obliga, según la costumbre, a comer más judías (una por cada año) en el Setsubun, un festival en torno a la apertura de la primavera.


Cuando vi las judías

llenando mis palmas

y derramándose

tuve que preguntarme:

¿Eran para otra persona?




En este poema, Renegstu lamenta el envejecimiento de su cuerpo:


¿Cuántas veces debo dormir

antes de que llegue la primavera?

Siempre cuento los días con los dedos

pero ahora, al final de otro año

mi espalda está más doblada que ellos.



Finalmente, alrededor de los 75 años, Rengetsu supo que sus largos años de viajes y constantes movimientos tendrían que dar paso a una vida más tranquila. Y así fue como el abad Wada Gozan (1800~1870), también conocido como Gesshin, le ofreció un santuario.

En 1865, se instaló en una pequeña cabaña en el recinto de Jinkou'in en el pequeño pueblo de Nishigamo, a poca distancia de Kioto, donde vivió hasta su fallecimiento en 1875. 

Esos diez años fueron, con mucho, los más productivos artísticamente de su vida. Trabajó con pocas interrupciones en un lugar remoto, tranquilo y espiritual, rodeado de pinos, pájaros y encantadores estanques. Gozan era un ávido pintor y un buen poeta, por lo que hay muchas colaboraciones excelentes entre ellos. Aunque desolada por el fallecimiento de Gozan en 1870, permaneció en Jinkou'in bajo el patrocinio del hijo de éste.

Rengetsu era muy querida en Nishigamo. Durante una década, prestó especial atención a los niños del pueblo, utilizando sus recursos para aliviar el sufrimiento y enseñando a muchos. Su fallecimiento fue motivo de gran dolor entre los aldeanos, que se encargaron de preparar su cuerpo para el entierro.

Aunque la vida física de Rengetsu terminó en 1875, nos dejó muchos regalos. Se la recuerda como una de las luces más brillantes del Kioto del siglo XIX. 

Sus obras han circulado ampliamente y se han expuesto a lo largo de los años, para lo cual los sacerdotes de Jinkou'in han servido tradicionalmente como autentificadores. En la tradición oral de Kioto pululan historias sobre ella, y la leyenda dice que en una época cada familia de Kioto tenía una obra suya.

Se publicaron dos volúmenes de su obra en vida: “Álbum de poesía de dos damas” (Rengetsu Shikibu Nijo Wakashuu), publicado por Kinbyoudou en 1868, que contiene 99 poemas, 48 de Rengetsu y 51 de su amiga Takabatake Shikibu (1785~1881) y “Cosecha de algas” (Ama no Karumo), publicado por San'eidou, hacia 1871, que contiene 310 poemas. Sus poemas han recibido continuos elogios, y se la cuenta entre los precursores de la tanka y el watakushi shousetsu. Al igual que esas formas literarias, la poesía de Rengetsu supera los límites del vocabulario, la sintaxis y la forma tradicionales, utilizando a menudo la propia experiencia emocional de la autora como tema.

Hoy muchos maestros y practicantes de la ceremonia del té siguen usando los utensilios y pergaminos de Rengetsu.

A continuación una pequeña muestra de su extensa obra literaria.



Como desde hace diez mil años

el inicio de la primavera

trae el canto

a estas islas sagradas

la gente de Yamato




Mi vista

se empaña

mientras el año se convierte en primavera

recordándome

que me acerco a los setenta años.




Con el hielo que fluye

la voz de una curruca

se funde

suavemente

por el arroyo del valle.




En las frondas de los sauces

a lo largo de la orilla del río

atrapada

como el hielo persistente-

una media luna.



Con un alegre "¡No es bueno!"

¿se ríen secretamente 

las flores de los ciruelos

 de la voz 

de la curruca de los arbustos?



 Celebrando

el día de la rata

en un campo de agujas de pino

¿esta fina niebla

también promete una larga vida?




Hoy voy a disfrutar

como todo el mundo

arrancando agujas de pino

y deseando una larga vida...

aunque no se me permita.



Aunque

mi casa es pobre

las siete hierbas

son muchas más

¡ah! colores de la primavera...



No sé cuándo

las hojas aparecieron

alrededor de sus tallos...

en un campo 

de hierba espolvoreada de nieve




Una nube blanca

flota a mitad de camino

El Monte Fuji

su cúspide envuelta

en la niebla primaveral.




Escondida en mi cabaña de montaña

una curruca anuncia con

"hito ku, hito ku"

la apertura de la primavera

seguramente una mentira, ya que nadie viene




La tormenta de anoche fue feroz,

como puedo ver por esta mañana

espeso manto de nieve.

Se levanta para encender las astillas de madera

en el solitario pueblo de Shigaraki.



El ciruelo

que planté el año pasado

ha florecido.

Me gustaría enviar una carta al Monte Torisumu

informando a cierto pájaro.



En la puerta de al lado

el ciruelo está floreciendo

así que me gustaría dar

permiso a las currucas

en el mío.



En un pueblo de montaña

saliendo a la luz 

en los brotes de los sauces 

los relucientes colores 

de la primavera...




Sobre el brocado

de hojas rojas

la diosa de las montañas lejanas

pone

un fino ropaje de niebla.



En el río Umezu

las flores de ciruelo flotan...

mirando a través de las aguas

cómo envidio a los aldeanos

que los recogen río abajo.



Me pregunto si podría ofertar

a esas chicas que recogen castañas

con el pelo recogido

que me traigan un poco de sake.

Un pueblo de montaña en otoño...




Una figura reflejada

en el agua caliente

de un pozo de montaña poco profundo

la profunda fragancia

de las flores de ciruelo.






Al final

si mi amor se desperdicia

como la hierba de Sashimo

continuará como las luciérnagas

ardiendo sobre los campos.




Que

alto y orgulloso

debe vivir...

Una cabaña en el fondo

de un valle envuelto por las nubes.



Si de alguna manera

el loto de mi corazón

comenzara a abrirse

como éste

qué contenta estaría.




Al oírlo llorar me pregunto si

incapaz de contenerse

se derrama.

Mientras la luna se pone detrás de la montaña-

un pequeño cuco.








Leticia Sicilia 2021

Fuentes: 

http: //shobogenzo/g/genjo_koan

http://rengetsu.org/



viernes, 4 de junio de 2021

Hoy se ha publicado otro de mis haikus en The Asahi Shimbun, gracias a David McMurray por contar conmigo.


cielo sin nubes...

la ropa tendida

huele a jazmín


cloudless....

the clothes on the line

smell like jasmine



http://www.asahi.com/ajw/articles/14362865


martes, 1 de junio de 2021

domingo, 23 de mayo de 2021

Ono no Komachi, una leyenda en Japón.

 


Poco se sabe sobre la vida personal de Ono no Komachi, aunque es considerada una leyenda en Japón.  Los historiadores fechan su nacimiento alrededor del año 825 en Dewa, en lo que hoy es la ciudad de Yuzawa en la prefectura de Akita, y se sabe que, además de su gran talento para la poesía, concretamente waka, era poseedora de una gran belleza y despertaba admiración por ello.

Se calcula que cuando tenía unos doce años cuando entró en la Corte Imperial donde llegó a brillar como ninguna otra mujer de la época, destacando por su habilidad con el koto, la caligrafía, el canto, la danza y, por encima de todo, la poesía. La mayoría de los poemas que compuso a lo largo de su vida giran alrededor del amor, la pasión, pero también tratan la ansiedad, la soledad y la tristeza que sentía en muchas ocasiones. Son poemas llenos de fuerza y sinceridad. Ella fue la precursora de una tradición que continuaría más tarde Izumi Shikibu y Yosano Akiko (la biografía de estas autoras pueden leerse en este mismo blog) 

Todos sus poemas se pueden encontrar impresos en el Kokin Wakushi o Kokinshu, la primera de una serie de antologías de poesía japonesa realizada por mandato imperial.

Uno de sus poemas se encuentra además en el Hyakunin Isshu (es el poema número 133, y se cataloga como poema de primavera) 


花の色はうつりにけりないたづらにわが身世にふるながめせしまに


Mi vida pasa,

mis talentos desvanecidos,

como estas flores de cerezo

palideciendo en las interminables lluvias

que contemplo, sola.


Se decía que Komachi tenía estas cualidades que la hacían bella y atractiva: piel blanca y pálida, un par de cejas rectas, una nariz pequeña, una cara redonda, una boca pequeña con labios carnosos. Al parecer, casi todo el mundo suspiraba por ella y por su belleza, pero lo que realmente la diferenciaba del resto era su pasión y sus habilidades en la poesía, de hecho es una de las Treinta y Seis Inmortales de la Poesía y de las Treinta y Seis Damas Poetas Inmortales

Mantuvo multitud de relaciones amorosas, tanto con hombres como con mujeres, algo muy normal en aquella época y son muchas las leyendas que circulan en Japón sobre esta mujer tan especial.

De su obra, se extrae por ejemplo, la dureza con la que trató a Fukakusa no Shosho, un cortesano de alto rango al que Komachi dedicó apasionados poemas. Komachi advirtió a su pretendiente que tendría que visitarla durante 100 noches seguidas antes de que ella se sometiera a sus encantos. Fukakusa se empeñó en la tarea con determinación y se presentó cada noche en la casa de Komachi a pesar de las inclemencias del tiempo. Pero, por desgracia, el esfuerzo fue excesivo y Fukakusa murió en la noche número 99. 


Aki no yo mo na nomi nari keri ai to ae ba koto zo to mo naku ake nuru mono o


Las noches de otoño, parece,

son largas sólo por su nombre:

apenas no habíamos conocido

cuando la primera luz de la mañana apareció

dejando todo sin decir.




kasumi tatsuno o natsukashimi harukoma no arete mo kimi ga miyuru koro kan


Parece que ha llegado el momento

en el que te vuelves como esos caballos

salvajes en primavera

que anhelan campos lejanos

donde se elevan las brumas ligeras.



Los primeros poemas encontrados de Komachi datan del año 833 hasta el año 857. También se han encontrado intercambios poéticos entre Komachi y otros contemporáneos como Fun'ya no Yasuhide,  Henjo y Oshikochi no Mitsune.


hito ni wan tsuki no naki ni wa omoiokite mune hashiribi ni kokoro yakeori


Él no viene,

esta noche en la oscuridad de la luna

me despierto deseándolo.

mis pechos se agitan y arden.

mi corazón se encoge.



色見えでうつろふ物は世中の人の心の花にぞ有りける



Imperceptiblemente

se marchitan

en el mundo

las flores

y el corazón humano


Otra traducción:


Sin mostrar su color

lo que va cambiando

en este mundo

ahora sé que es la flor

del corazón de la gente.



わが身こそあらぬかとのみたどらるれとふべき人にわすられしより


Debo ser la engañada

es lo que pienso en mi confusión,

ya que él 

que debería venir de visita

me ha abandonado.



わびぬれば身をうき草の根をたえて誘ふ水あらば去なむとぞ思


En este estado de desamparo

encuentro la vida realmente triste:

si un arroyo me llamara,

con gusto cortaría mis raíces

y flotaría como una lenteja de agua.



Komachi aparece a veces en la literatura del periodo posterior, incluyendo cinco obras de teatro Noh: Sotoba Komachi, Sekidera Komachi, Komachi uta Arasoi, Komachi Sōshi y Kayo Komachi. Estas obras tienden a centrarse en su talento para la poesía y en sus aventuras amorosas. La vejez de Komachi también se retrata con frecuencia: cuando ha perdido su belleza, ha sido abandonada por sus antiguos amantes y ahora se arrepiente de su vida, vagando como una mendiga solitaria - aunque todavía apreciada por los jóvenes admiradores de su poesía. 

Yukio Mishima (1925-1970) por ejemplo, en su obra Noh “Sotoba Komachi” presenta a ésta como una anciana que recoge colillas en un parque de París, que tiene el poder de volver a la juventud a su conveniencia y hechizar a los jóvenes con su belleza.

Estas obras probablemente no reflejen la realidad de la vida de la autora, aunque tal vez tengan más datos históricos de los que pensamos.



katami koso ima wa ada nare kore naku ba wasururu toki mo ara mashi mono o


Esos regalos que me dejaste

se han convertido en mis enemigos:

sin ellos

podría haber tenido

un momento de olvido.


Ono no Komachi abandonó la corte y regresó a Yuzawa cuando tenía treinta y tantos años, y nadie sabe realmente qué ocurrió a partir de entonces. Aunque algunas obras sugieren que llegó a la vejez en un estado de pobreza y ligera locura por sus amores perdidos, la mayoría de los estudiosos creen que esto es falso. Hay sepulturas dedicadas a ella repartidas por todo Japón, por lo que tampoco se conoce realmente su verdadero lugar de enterramiento. Se pueden encontrar en las prefecturas de Miyagi, Fukushima, Shiga, Okayama e Ibaraki, por nombrar algunas. Incluso hay dos en Kioto. Independientemente del lugar al que haya ido, probablemente pasó sus últimos años en paz, sin ser consciente de su impacto en el mundo de la poesía y la percepción japonesa de la belleza.


思ひつつぬればや人の見えつらむ夢としりせばさめざらましを


Mientras lo anhelaba,

cerré los ojos y allí estaba

de pie ante mí,

si hubiera sabido que era un sueño

no habría despertado...




いとせめてこひしき時はむばたまの夜の衣をかへしてぞきる


Cuando mi anhelo

se vuelve demasiado feroz

me pongo del revés 

mi túnica

     oscura como la áspera cáscara de la noche.




sora o iku tsuki no hikari o kumoi yori mide ya yami nite yo wa hatenu beki


¿Debería el mundo del amor

terminar en la oscuridad,

sin percibir

esa brecha de nubes

donde la luz de la luna llena el cielo?




wagami koso aranu ka to nomi tadorarure tou beki hito ni wasurareshi yori


Desde que este cuerpo

fue olvidado

por el que prometió venir,

mi único pensamiento es preguntarme

si aún existe.





suma no ama no ura kogu hune no kaji o tae yorube naki mi zo kanashi kari keru


Tan lamentable como un buzo

lejos en la bahía de Suma

que ha perdido un remo de su barca,

este cuerpo

está sin nadie a quien acudir.





konoma yori morikuru tsuki no kage mire ba kokorozukushi no aki wa kini keri


Viendo la luz de la luna

derramándose

a través de estos árboles,

mi corazón se llena hasta el borde

con el otoño.




dare o kamo Matsuchi no yama no ominaeshi aki to chigireru hito zo aru rashi


Oh araña- lirio

que crece en la montaña

llamada Espera,

¿Hay alguien al que tú también

prometiste ver este otoño?



Akikaze ni au tanomi koso kanashi kere wagami munashiku narinu to omoe ba


Qué triste espero

para verte incluso ahora,

después de que mi vida se haya vaciado

como este tallo de semillas

en el viento de otoño.




Ima wa tote wagami shigure ni hurinure ba koto no ha sae ni utsuroi ni keri


Ahora que he envejecido

en las lluvias de invierno.

Incluso tus palabras de amor

han cambiado,

hojas cayendo.




yamazato wa mono no sabishiki koto koso are yo no uki yori wa sumiyo kari keri


Sí, un pueblo de montaña

puede ser solitario…

Sin embargo, vivir aquí es más fácil

que habitar en medio

de las preocupaciones del mundo.





momokusa no hana no himo toku aki no no ni omoitawaren hito na togame so 


Si en un campo otoñal

cien flores

pueden desatar sus pétalos,

¿no puedo también jugar abiertamente,

sin miedo a la culpa?



mono o koso iwane no matsu mo omou rame chiyo huru sue mo katabuki ni keri


El pino junto a la roca

debe tener sus recuerdos también:

después de mil años,

mira cómo sus ramas

se inclinan hacia el suelo.



Ogurayamakieshi tomoshi no koe mo gana shika narawazu ba yasuku nena nashi


Los faroles de los cazadores

en el monte Ogura se han ido,

los ciervos están llamando a sus compañeros …

¿Con qué facilidad podría dormir

si no compartiera sus miedos?




Fuentes consultadas:

Aratani, Mariko, and Hirshfield, Jane. The Ink Dark Room: Love Poems by Ono no Komachi and Izumi Shikibu, Women of the Ancient Court of Japan. New York: Vintage Books, 1990.

https : // tofugu.com

https://briefpoems.wordpress.com/2020/05/02/watching-rain-brief-poems-by-ono-no-komachi/

Mishima, Yukio, "Sotoba Komachi," one of Five Modern Noh Plays, translated by Donald Keene (New York, 1960)

Poesía clásica japonesa, Trotta Editorial, 2008.

Carlo Antonio Castro y Norimitsu Tsubura (Selección, transliteración y traducción), Flor de antigua poesía japonesa. Kokinsyû (S.X), 1983


Leticia Sicilia 2021 ©


miércoles, 12 de mayo de 2021

viernes, 7 de mayo de 2021

Gracias al profesor David McMurray por escoger uno de mis haikus y publicarlo hoy en su columna del periódico Asahi Shimbun ( Asahi Haikuist Network) en Japón.


lockdown,

from one balcony to another

the honeysuckle


                                                                          
confinamiento,

de un balcón a otro

la madreselva








domingo, 2 de mayo de 2021

 

   

LA POESÍA AMOROSA DE LA PRINCESA SHIKISHI


La princesa Shikishi, o Shokushi, fue hija del emperador Go-Shirakawa y 

Fujiwara no Seishi. Nació en el año 1149, a finales del período Heian

En 1159, fue seleccionada para convertirse en la alta sacerdotisa o saiin de los Santuarios Kamo, en la actual Kyōto. Desempeñó el cargo durante diez años, dimitiendo en 1169 debido a una enfermedad.


Poco se sabe de su vida durante el periodo posterior a su dimisión, pero a principios de la década de 1180 aparece en “Meigetsuki” un diario de un joven poeta y funcionario de bajo rango de la corte imperial, Fujiwara no Teika . Cuando Teika conoció a Shikishi, lo más probable es que ya fuera alumna de poesía de su padre, Fujiwara no Shunzei, y cuando en 1187 Shunzei terminó de editar la séptima antología imperial Senzaishū (Colección de mil años), también se incluyeron nueve de sus poemas, ya que ambos habían quedado impresionados por la poesía de Shikishi.


 El rasgo más llamativo de su obra es su sensibilidad en los temas amorosos. Y esta sensibilidad es llamativa, porque era la saiin, una princesa que tendría que renunciar indefinidamente a cualquier perspectiva no sólo de matrimonio, sino también a las demás formas de relación humana normal, situada, como estaba, en un entorno que era muy poco mundano e inviolable de acuerdo con la práctica poética de su tiempo. Y, sin embargo, su poesía amorosa es inusualmente vívida y conmovedora, hasta el punto de que el lector se pregunta si podría haber escrito tan exquisitos poemas sin la existencia real de una relación amorosa. En la época Shikishi el amor era algo que la mayoría de las veces terminaba en separación y era el hombre quien, de alguna manera, fallaba a la dama.


Por ello, algunos, basándose en las numerosas anotaciones en el Meigetsuki de Teika, donde menciona más de un par de veces que pasó la noche en casa de la princesa, así como en su preocupación por la salud de Shokushi en el último año de su vida, deducen que el hombre que le falló debió ser Fujiwara no Teika. Como suele ocurrir, sólo podemos especular sobre si era cierto, pero cualquier relación entre ambos habría sido muy inusual, ya que Teika era un funcionario de bajo rango y Shokushi, una princesa imperial y una antigua saiin.

Su contemporáneo Minamoto no Ienaga (1170-1234) en sus memorias Minamoto no Ienaga Nikki (Diario de Minamoto no Ienaga) la recuerda a través de un poema compuesto al final de su vida:


ながめつるけふはむかしになりぬとものきばのむめはわれをわするな


Vuelvo mi mirada hacia ti

hoy - y cuando haya pasado mucho tiempo -

incluso entonces,

Oh, ciruelos que se cobijan bajo mi alero,

no me olvides.


Fue la mejor poetisa del amor de su generación, produciendo obras de intensa pasión, y una de las que más utilizó la técnica del honkadôri (variación alusiva), que se hizo popular en el waka de la época. Es, por tanto, una poetisa apasionada, en la tradición de gigantes anteriores como Izumi Shikibu.


袖の色は人の問ふまでなりもせよ深き思ひを君し賴まば


El tono de mis mangas

es suficiente para que la gente pregunte...

No me importa.

la profundidad de mi amor...

Si sólo creyeras en él...




うたゝねのあさけのそでにかはるなりならすあふぎの秋のはつ風


Despertar de un sueño,

a través de mis mangas al amanecer

en lugar de

mi abanico de aire

llega la primera brisa del otoño.





夢にても見ゆらんものをなげきつゝうちぬるよゐの袖のけしきは


Incluso en un sueño

verte es una causa de

dolor continuo mientras

duermo en la noche

¡Deberías ver mis mangas!




ながむれば衣手すゞしひさかたのあまのかはらの秋のゆふぐれ


Mientras yo miraba al espacio,

cómo se enfriaron mis mangas;

sobre el eterno

cielo del lecho del río

llega una tarde de otoño.




あか月のゆふつけどりぞ哀なるながきねぶりをおもふ枕に


Con el amanecer

el canto del gallo

es conmovedor; porque

el sueño más largo de todos

se ha posado en mis pensamientos.




山ふかみ春ともしらぬ松のとにたえだえかかる雪のたまみづ


En lo profundo de las montañas

donde ha  llegado la primavera permanece desconocida,

en mi puerta de madera de pino

golpean lentamente

gotas de deshielo.





きりの葉もふみわけがたくなりにけりかならず人をまつとなけれど


Las hojas de paulownia

se han convertido en intransitables

ya sabes 

no hay nadie

 a quien esté esperando.





君まつとねやへもいらぬまきのとにいたくなふけそ山のはの月


Esperándote

no entraré en mi cama;

sobre mi puerta de madera de cedro

no golpees tan fuerte

oh, luz de luna desde el borde de las montañas.




くるゝまもまつべきよかはあだしのゝすゑばのつゆに嵐たつ也


Hasta que caiga la oscuridad

¿puede este mundo esperar?

En Adashino

sobre las puntas de las hojas cubiertas de rocío

el viento de la tormenta ha comenzado a soplar.




ひかずふる雪げにまさるすみがまのけぶりもさむし大原のさと


Día tras día que pasa

la señal de la nieve se ha hecho más fuerte

sobre los hornos de carbón. 

El propio humo es frío 

en el pueblo de Ōhara.




いまはたゞ心のほかにきく物をしらずがほなるおぎのうは風


Ahora, de verdad,

 a algo más que a mi corazón

escucharía, pero

regularmente

sopla el viento sobre las hojas del trébol.




しづかなるあか月ごとに見わたせばまだふかきよの夢ぞかなしき


Qué tranquilidad hay

cada amanecer,

miro hacia fuera, sin embargo,

todavía en las profundidades de la noche

sueño, una pena, en verdad.




あめのしためぐむくさ木のめもはるにかぎりもしらぬみよのすゑずゑ


Bajo el firmamento

las plantas en ciernes

brotan en primavera, y con los ojos fijos en la distancia

sus límites son desconocidos para todos,

este reino continuará.




ゆくすゑはいまいくよとかいはしろのをかのかやねにまくらむすばん


El final del viaje

se encuentra algunas noches por delante;

En las colinas de Iwashiro

 con las raíces de la paja

será tejida mi almohada.




やへにほふのきばのさくらうつろひぬ風よりさきにとふ人もがな


Las dobles tonalidades

del cerezo bajo mi alero

han palidecido;

antes que el viento, 

me gustaría que lo visitaras…



たまのをよたえなばたえねながらへばしのぶることのよはりもぞする


Oh, cordón de la vida, 

si te rompes, rómpete, 

- porque si esto continúa, 

temo que mi resistencia 

se debilite.





花はちりその色となくながむればむなしきそらに春雨ぞふる


Las flores han caído

sin ni siquiera sus colores

sobre los que posar mi mirada,

como de los cielos vacíos

caen las lluvias primaverales.




わすれてはうちなげかるゝゆふべかなわれのみしりてすぐる月日を


Ser olvidado es

un motivo de tristeza

en esta noche...

Sólo yo sé

el paso de los meses y los días.




ほとゝぎすそのかみ山のたび枕ほのかたらひしそらぞわすれぬ


¡Oh, cuco!

Cuando en ese monte santo

puse mi cabeza brevemente,

débilmente llegó tu llamada

desde el cielo, nunca lo olvidaré.



Al recordar tiempos pasados, cuando había servido como Sacerdotisa del Santuario en Kamo.



ありあけのおなじながめはきみもとへみやこのほかも秋の山ざと


En la madrugada

¿Qué daría el mismo consuelo?

¿Por qué no me lo dices?

Aparte de la capital,

una vivienda en las montañas otoñales ...



わがこひはしる人もなしせくとこの涙もらすなつげのを枕


De mi amor

no hay nadie que sepa;

Oh, reprime estas

lágrimas mías, para que no te empapen

¡Mi pequeña almohada de boj!



ゆふだちの雲もとまらぬ夏の日のかたぶく山にひぐらしのこゑ


Nubes llenas de lluvia

han pasado, sin parar.

El sol de verano

se inclina hacia las montañas

donde cantan las cigarras.



Valoraba mucho la privacidad. Incluso su único y rumoreado romance nunca fue realmente confirmado en ninguno de los libros de historia u obras de literatura. Pese a esa privacidad, con sus magníficas obras demostró la valía de las mujeres de su época y será siempre reconocida y recordada por ello.

En el año 1194 decide tomar un nuevo rumbo en su vida y se convierte en monja budista, tomando el nombre de Shōnyohō. Vivió como tal hasta su fallecimiento, siete años después, en 1201.







Fuentes consultadas:

String of Beads: Complete Poems of Princess Shikishi  Hiroaki Sato (Traductor)


https://onethousandsummers.blogspot.com/2012/10/hyakunin-isshu-poem-89-princess-shokushi.html


http// yabai.net



Leticia Sicilia, 2021 ©