miércoles, 12 de diciembre de 2018


                                                                 Brisa de otoño,     
se abren a la luz
las ipomeas.


                                                           
Fotografía: lena van winkle©

jueves, 6 de diciembre de 2018

Sol otoñal,
en las hojas de loto
la lluvia...
                                                                  

lunes, 26 de noviembre de 2018

sábado, 17 de noviembre de 2018

Chipichipi,
la neblina deslizándose
por la ladera.





Chipichipi; En Canarias, lluvia muy menuda y continua que cae con suavidad.

domingo, 11 de noviembre de 2018

martes, 6 de noviembre de 2018

sábado, 20 de octubre de 2018

sábado, 13 de octubre de 2018

lunes, 8 de octubre de 2018

miércoles, 3 de octubre de 2018

lunes, 24 de septiembre de 2018

miércoles, 19 de septiembre de 2018


Katsura Nobuko
el alma de mi madre
viendo las flores del ciruelo
volviendo por la noche

Niwa Nobuko nació en Osaka el 1 de Noviembre de 1914. Su amor por el haiku surgió en su juventud, cuando disfrutaba leyendo la revista “Kikan” donde se publicaban poemas de estilo no tradicional. Un tiempo después de graduarse conoció a Hino Sojo, editor de la revista y se convirtió en su discípula. Más tarde funda el grupo de haiku Marumero con Kenkichi Kusumoto.

Hitozuma ni endo yawarakaku nienu
una mujer casada
y sus guisantes verdes
hervidos a fuego lento

En 1939 contrae matrimonio adoptando el nombre de su esposo, Katsura. Éste fallece dos años después y Nobuko regresa a la casa materna. El 13 de marzo de 1945 aviones americanos bombardean su casa. Nobuko tiene que huir con lo puesto, al igual que su madre, aunque salva sus manuscritos de haiku, que serían publicados más tarde, en 1949, en un primer volumen llamado “Gekkoo shoo” (Rayos de Luna)

kannuki o kakete mikaeru mushi no yami
Cerré la puerta con llave
y al mirar hacia atrás
la oscuridad de los insectos

Durante dos años trabajó en la biblioteca del Kobe College of Commerce y después, en 1946, se estableció como secretaria en Kinki Vehicles Company donde permaneció hasta su jubilación en 1970. 

Hiru no onna tōkaji akazu nagamekeri
la mujer a mediodía
mira con persistencia
un fuego lejano

En 1954 funda, junto a Katoo Chiyoko, “Josei haiku” (Haikus de mujeres) donde las mujeres, aunque no pertenecieran a ese grupo, se reunían para compartir sus haikus y sus opiniones.

Kurisumasu tsuma no kanashimi itsu shika mochi
Navidad,
¿desde cuándo? Esta tristeza
de ser una esposa.

Después de “Gekkoo shoo',  publicó “Nyoshin” (El cuerpo femenino) en 1955, 'Banshun' (Finales de la primavera) en 1967, 'Shinroku' (Hojas jóvenes) en 1974, y otras colecciones.

yūzakura  miaguru  kao   mo kurenikeri
flores de cerezo al atardecer-
los rostros que miran
también se oscurecen

En 1970 fundó la revista "Sooen" (El jardín de hierba), que sigue publicándose en la actualidad.

karigane no shizukasa wo hedate hedate naku
gansos salvajes,
entre sus gritos,
un poco de silencio

Recibió multitud de premios por sus poemas, entre los que se incluyen el Premio de la Mujer en Haiku Moderno en 1977, el Premio Cultural y Artístico de Osaka en 1981, y el Premio Dakotsu en 1992, el último de los cuales es el premio más prestigioso en haiku, establecido en 1966 para honrar a Iida Dakotsu (1885-1962).

tomoshibi no hitotsu wa waga ya kari wataru
una de las luces
es mi casa,
los gansos la sobrevuelan

También fue vicepresidenta de la Modern Haiku Association of Japan. Su novena colección de haiku 'Kaei' (Las sombras de las flores) se publicó en 1998. El estilo de escritura de Nobuko se desarrolló a lo largo de los años, desde el erotismo de sus primeros haikus hasta el más tranquilo y emotivo de sus últimos años.

shunto no moto gakuzen to kodoku naru
bajo el farol de primavera
de repente me doy cuenta
estoy sola

Onna no kokoro fureōte ite fuji taruru
corazones femeninos
se tocan unos a otros - colgando
penachos de glicinia

“Josei haiku” se disolvió a finales del siglo XX, pues, según Nobuko, no quería que se perdiera la esencia que dio origen a esas reuniones.

fururu mono nakute kareeda sora ni hari
sin nada que tocar,
una rama muerta
se agarra al cielo

futokoro ni chibusa  aru usa tsuyu nagaki
con dos pechos
entre mis hombros, y esta pesadumbre-
estación de lluvias sin fin.

La molestia
de tener senos en mi pecho,
temporada de lluvias.

Este haiku tiene múltiples interpretaciones y traducciones.
La autora habla de la molestia que suponen sus pechos en la temporada de lluvias. Tradicionalmente, a los hombres se les permitía quitarse la parte superior de su vestimenta en la temporada sofocante y húmeda de las lluvias para refrescarse. Esto era impensable en una mujer, por lo que es posible que la autora se refiera a ello.
Otra interpretación es la molestia normal que siente la mujer cuando se encuentra en la mitad de su ciclo menstrual, o quizás se refiera simplemente a la carga que le supone tener pechos… ser mujer…

Tobedo tobedo  kari  gekkō wo nogare ezu
aunque vuela y vuela
el ganso salvaje no puede escapar
de los rayos de la luna

La sensualidad siempre estuvo presente en sus haikus:

yuruyaka ni kite hito to au hotaru no yo
ligeramente vestida,
me reúno con alguien
esta noche de luciérnagas

yuagari no mi  wo nose yuki no yo no  hakari
en la báscula
mi cuerpo bañado y humeante
esta noche de nieve

i wo  nugishi yami no anata ni ayame saku
más allá de la oscuridad
donde me desnudo
un iris en flor

mado no  yuki  nyotai nite yu   wo afureshimu
nieve en la ventana -
un cuerpo femenino hace que el agua caliente
desborde la bañera

migomorishi koto nashi hada ni akibi atsushi
en la piel de una mujer
que nunca ha concebido
el cálido sol otoñal.

Y, como no, la Naturaleza:

risshun  no umi  yori no   kaze umi  miezu
primer día de la primavera-
un viento del océano
pero ningún océano a la vista


mizu  ni utsuru hana  no kokumei   shi wa  soko ni
en el agua
una imagen clara de flores
cerca de la muerte

shiragiku ya itsu ten no hikari atsumetaru

crisantemo blanco
la luz solar
se condensa bruscamente

furusato ni kissaki wo motsu natsuki ari
en mi pueblo natal
un árbol de verano, su copa
apuntando como una espada

kusa no ne no   hebi  no  nemuri  ni  todokikeri
las raíces del pasto
extendiéndose al sueño
de una serpiente

yama no me kaeru no medama man-marushi
una rana de lluvia
en la montaña
abre sus ojos perfectamente


chi no soko no moyuru to omoe  kozo kotoshi
pensar en el fuego que arde
en el fondo de la tierra
el año pasado, este año

take  kawa wo nugu  hitotoki no mufū kana
un brote de bambú
separándose de su vaina,
por un momento, no hay viento

mizuoto no yami ni kemono no me  to hotaru
el grito del agua
en la oscuridad los ojos de una bestia
después luciérnagas

De su último libro de haiku, tenía 88 años:

kaze oto ni yurugi mo arazu natsu kodachi
el sonido del viento
una decisión firme
la arboleda en verano


asa ni yuu ni ochiba haku hi no nao ari ya
mañana y tarde
barriendo la hojarasca
¿todavía queda día?

Falleció en 2004.

hitori-ne no hikuki makura ya chichiro naku
una almohada baja
para dormir sola,
el canto de un grillo



Los haikus que aparecen en este artículo han sido traducidos del inglés. 

Leticia Sicilia 2018©

domingo, 16 de septiembre de 2018

lunes, 3 de septiembre de 2018

jueves, 23 de agosto de 2018

martes, 14 de agosto de 2018

domingo, 12 de agosto de 2018

"Brotes de haiku" celebra un año más.
 Gracias a los que, con su constante aliento y amistad, enriquecen  este rincón.




jueves, 2 de agosto de 2018

                                           Marea baja,
                               en los charcos nadan
                                      los alevines...



               Fotografía:   https://miplayadelascanteras.com/       

martes, 24 de julio de 2018

miércoles, 18 de julio de 2018

lunes, 2 de julio de 2018

                                           Al sol de junio,
                               corretean dos hormigas
                                      en la ipomea.


Fotografía: Lena Van Winkle©