jueves, 20 de enero de 2022


 

KURODA MOMOKO, haiku contemporáneo en Japón.

 

Nacida en Tokio en 1938, es una de las poetas más respetadas en Japón. Comenzó a escribir haiku a una edad temprana gracias a su madre, que participaba en un grupo local de haiku. Más tarde, durante su estancia en la universidad formó parte del grupo que llevaba el maestro Yamaguchi Seison.

Una vez graduada se dedicó a su trabajo y no escribió haiku por un período de diez años, hasta que volvió a ello debido a un accidente que la obligó a estar un tiempo en el hospital. Allí retomó la escritura de poemas y decidió volver con el maestro Seison.

Su primer libro (Ki no isu) consiguió el premio a la mejor poetisa moderna de haiku y el premio a los nuevos talentos de la Asociación de Poetas de Haiku en 1982.

En 1988 fallece Seison y Momoko crea la AOI fundación nacional de haiku que ella misma dirige y una revista Aoi (Creciendo) retirándose de su trabajo para dedicarse por completo al haiku.

Ha escrito y publicado varios libros de haiku, por ejemplo Nikkõ Gekkõ (Luz del sol, luz de la luna) que le valió el prestigioso premio Dakotsu 2011. Mizu no Tobira. Bokuyōsha, 1983, Ichiboku Issō. Kashinsha, 1995, Kaka Sōjō. Kadokawa Shoten, 2005, Nikkō Gekkō. Kadokawa, 2010 y Ginga Sanga. Kadokawa, 2013 son algunos de ellos.

Es seleccionadora de haikus para el Nihon Keizai Shimbun.

"Componer muchos haiku y desechar muchos" es el consejo de Kuroda Momoko a los principiantes. "En el proceso, descubrirás el verdadero estado de tu mente. Si empiezas a escribir haiku, compón muchos", hasta cinco al día. Haz que tu primer haiku sea el punto de partida de los demás. Así podrás ser el primero en elegir el que más se acerque a lo que quieres expresar. El resto puede desecharse sin rechistar”

También afirma que “Las palabras estacionales son nuestros tesoros nacionales (japoneses). Son como joyas, pulidas y hechas más preciosas por el tiempo. Algunas palabras estacionales se utilizan desde el periodo Edo. Cuando cogemos una de estas joyas y la utilizamos en un haiku, está llena de historia. Son la conciencia compartida de nuestro pueblo (japonés) Captan la esencia de la vida japonesa “

Partidaria de las reuniones de haiku dice: "Es maravilloso escribir un haiku a solas, contemplarlo, leerlo y releerlo, y pulirlo en privado. Podemos aprender mucho sobre nuestra escritura haciendo esto. Sin embargo, reunirse con otros y compartir los haikus es una parte esencial de la experiencia del haiku. Piensa en lo que representa un haiku. Este pequeño cáliz de sólo diecisiete sonidos es, en verdad, una expresión de la naturaleza de tu corazón y tu alma. Hay algo mágico en compartir este trozo de ti mismo con amigos que se han reunido para leer haikus en voz alta".

Aclarar que Momoko no habla ni escribe en inglés, ha sido la diplomática Abigail Friedman, quien, fascinada por Momoko, publicó 100 haikus de Kuroda traducidos al inglés en el libro I Wait for the Moon: 100 Haiku of Momoko Kuroda (2014).

A continuación una pequeña muestra de su obra:

 

puerro blanco

ahora su brillo

cortado en pedazos

 

 

 

cada nuevo día

infligiendo nuevas heridas

en una peonía blanca

 

 

 

Desde lo más profundo del mar

a lo más profundo de su sueño

caen los pétalos del cerezo

 

 

 

las hierbas nocturnas en flor-

como en la profundidad del agua

la oscuridad de esta isla

 

 

 

 

el sonido de las olas-

acercándome me convierto en parte

de la escena invernal

 

 

 

 

cocinar trucha-

en la casa solitaria

un olor a noche

 

 

 

 

Viento salvaje del Este-

una anciana camina

hacia calles que desconoce

 

 

 

 

en la palma de mi mano

una luciérnaga azul

con olor a agua

 

 

 

Terrible tsunami

ya lo dijo Shiki

primavera de lamentos

 

 

 

 

la luz a través de las hojas

gigantesca de repente

una hormiga de montaña

 

 

 

 

 

en cada puente

la voz de la oscuridad

el grito de los insectos

 

 

 

 

 

sopa de fugu-

en la pared un gran

John Lennon

 

 

 

 

 

sumergiéndose

en el río Ganges

el sol del Año Nuevo

 

 

 

 

 

esas nubes de tormenta,

en el patio de mi vecino

una peonía blanca

 

 

 

 

en el paraguas abierto

de un joven

nieve de primavera

 

 

 

 

susurrando

algo a la rosa

ella corta la rosa

 

 

 

 

 

peonía tan blanca

en sus hojas también

gotas de hielo puro

 

 

 

 

 

colas de golondrina negras

en la arboleda, cada una

con una cresta diferente

 

 

 

 

 

cielo nublado

el resplandor de la peonía

rebosante

 

 

 

Fuentes:

I Wait for the Moon: 100 Haiku of Momoko Kuroda, Abigail Friedman, 2014

Far beyond the field, haiku by Japanese women, Makoto Ueda.

4 comentarios:

  1. Buen trabajo. Muchas gracias. Besines :)

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  2. Siempre interesante tu labor, querida amiga.
    Y descubrir que sean haikus antiguos o contemporáneos, la magia, el encanto y su espíritu permanecen inalterables.

    ¡Muchas gracias!
    Un gran abrazo.

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