miércoles, 5 de octubre de 2022

jueves, 29 de septiembre de 2022

Haikus de Tachibana Hokushi

 

 

 Tachibana Hokushi, cuyo verdadero nombre era Tachibana Genjiro, nació en Kanazawa en 1665. Hokushi fue uno de los alumnos más famosos de Basho en aquella época, e incluso acompañó al gran maestro durante parte de su famoso viaje por los estrechos caminos del Norte, desde Kanazawa hasta Matsuoka.

Se dice que fue herrero y comerciante.

a veces escribo

a veces lo borro todo

entonces, flores de amapola

 

En el templo Tenryu-Ji se encuentra un monumento de piedra en el lugar donde él y Basho finalmente se separaron.

 

El maestro escribió este haiku para su amigo:

 

Cuánta nostalgia

al romper mi abanico

lleno de apuntes

 

Su tumba se encuentra en un famoso parque de Kanazawa, prefectura de Ishikawa, en el norte de Japón. Fallleció en 1718.

 

 

Después de vender el campo,

más no pude dormir,

las voces de las ranas.

 

 

Los pétalos del crisantemo

se enroscan en su blancura

bajo la luna.

 

 

Las cenizas de mi cabaña quemada

pero maravilloso el cerezo

floreciendo en mi colina

 


                                                                                 ¡Oh esta soledad!

por un momento se apagó

la luz de la luciérnaga.


 

Experimentando

he colgado la luna

en varias ramas del pino

 

 

De pie

entregando el espíritu

el espantapájaros

 

 

El sonido de la campana quebrada

también es cálido

como la luna en verano

 

 

                                                                                 De un campo

al siguiente fluye -

sonido del agua

 

 


viernes, 23 de septiembre de 2022

domingo, 18 de septiembre de 2022

 

LOS HAIKUS DE MURAKAMI KIJO

Murakami Kijo fue un poeta japonéns de haiku, nacido en Edo en 1865, colaborador habitual de la revista de haiku Hototogisu y uno de los seguidores del gran maestro moderno Masaoka Shiki.

 

De joven estudió Derecho, pero tuvo que dejarlo al quedarse sordo por una enfermedad. A partir de 1894, trabajó como escribano judicial en un juzgado de Takasaki, una pequeña ciudad a unos sesenta kilómetros de Tokio. Con su escaso salario, le resultaba difícil mantener a sus diez hijos. Fue despedido en 1915, pero los amigos que había conocido a través de su poesía intervinieron y volvió a su puesto. En 1917, publicó la colección de haiku Kijō kushū.

 En 1927, el desafortunado Kijo perdió sus posesiones y su casa en un incendio.

A menudo se compara a Kijo con el gran maestro Kobayashi Issa, ya que ambos llevaron una vida llena de penas y dificultades y su obra se caracteriza por una profunda empatía.

Falleció el 17 de septiembre de 1938. Dos colecciones de poesía aparecieron póstumamente, Teihon Kijō kushū (1940) y Kijō haiku hairon-shū (1947).

 

 

Primera mañana de otoño:

el espejo en el que me miro

muestra el rostro de mi padre.

 

 

En el momento en que dos burbujas

se unen, ambas se desvanecen.

Un loto florece.

 

 

Arroz mezclado con cebada

y ni siquiera puedo quejarme -

luna en verano

 

 

Una abeja de invierno

sin lugar para morir

sigue caminando

 

 

En una noche de primavera

los hijos del poeta

lloran hasta que quedan dormidos

 

 

En la cara del Buda

su rostro augusto, aparecen algunas marcas de viruela

la lluvia de otoño.

 

 

Lamentablemente solo

el hermoso pato

aparte de su pareja.

 

 

 

Largo día de primavera

no tengo ninguna razón

para engañarme a mí mismo

 

 

Sol de invierno

mi propia sombra

bloquea el camino





Flores de manzanilla silvestre

empiezo a llorar

¿de dónde viene?

 

 

 

Jugando los niños

comen bayas silvestres

que lamentable

 

 

Ninguna queja

contra el arroz y la cebada hervidos

la luna de verano

 

 

Quemando el campo.

empieza a llover

gota tras gota

 

 

 

Los gorriones bajan volando

al arrozal

una corriente de aire

 

 

El aguacero

castigando el bambú

en las montañas

 

 

El cielo de otoño

un pico que rivaliza

el otro en altura

 

 

Caída de pétalos de cerezo

un caballo suavemente

se retuerce las orejas

 

 

Cerca de casa

caen flores de cerezo secas

sobre el paraguas

 

 

Sol poniente

las hojas de tabaco cuelgan sobre

la pared enlucida

 

 

Si pierdo la fuerza de voluntad

moriré en este

calor abrasador

 

 

 

El camino por delante

parece interminable

viento de otoño.

 

 

Noche de verano

en la distancia

un cometa

 

 

Una gran araña

cruza el espacio

entre los árboles

 

 

La nieve persistente-

en los pinos

un viento rugiente.

 

 

 

Niebla fría

todo con forma

cobra vida

 

 

Fondo del estanque

un motín

de renacuajos

 

 

Un sapo

se mezcla con los colores

del atardecer

 

 

 

Sol de primavera

encaramado en lo alto

un gallo de cola larga.

 

 

Fuentes consultadas:

 

https://thehaikufoundation.org/omeka/items/show/4932

https://en.wikipedia.org/wiki/Murakami_Kijo

https://everything2.com/title/Murakami+Kijo

 

 

 

 

 

miércoles, 14 de septiembre de 2022

domingo, 11 de septiembre de 2022

Haikus de Ishida Hakyo (1913-1969)

 


Ishida Hakyō nació el 18 de marzo de 1913 en Matsuyama, prefectura de Ehime. Asistió a la Escuela Media de Matsyama, donde se habían formado numerosos poetas de haiku y otros autores, y ya en cuarto curso publicaba sus propios haikus en los periódicos locales.

Ishida recibió una profunda influencia de Katsushika (1930), la colección de haikus de Shūōshi Mizuhara. Se trasladó a Tokio y comenzó a colaborar con la publicación de Shūōshi, Ashibi, llegando a ser editor de la revista. También comenzó a estudiar literatura en la Universidad Meiji.

En 1935, con 22 años, publicó su primera colección de haikus, Ishida Hakyō kushū. Mientras seguía colaborando con Ashibi, en 1937 se convirtió en el editor fundador de su propia revista, Tsuru ("Grulla"). Finalmente, rompió con el grupo Ashibi y se unió a la Nihon Bungaku Hokokukai ("Asociación Patriótica para la Literatura Japonesa")

Ishida fue reclutado en 1943 por el ejército japonés y sirvió en una unidad de palomas mensajeras en el norte de China. Su servicio sólo duró unos meses hasta que contrajo pleuresía y fue dado de baja. Sufriría por esta enfermedad el resto de su vida.

La posguerra no fue más fácil para Ishida y su familia, ya que se vieron obligados a vivir en una choza en las ruinas de Tokio. Escribió varios poemas que describen la desolación de la posguerra. Ishida fue sometido a dos grandes operaciones y estuvo hospitalizado de 1948 a 1950 y publicó una colección de quinientos haikus titulada Shakumyō ("Aferrarse a la vida") sobre su experiencia.

 Ishida llegó a publicar siete volúmenes de haiku. Recibió el Premio Yomiuri en 1954.

Falleció el 21 de noviembre de 1969.

 

Durante muchos otoños,

no he visto lshizuchi,

no he visto a mi madre.

 

 

A lo largo del camino hacia el manantial

qué tranquilo es

caminar detrás de otros.

 

 

 

Junio verde, ruinas de la guerra...

una mujer se sienta

en una estera desgastada.

 

 

 

Colorear entre los árboles,

el siguiente pabellón

La luz del árbol sagrado.

 

 

 

El salmón salado

las lágrimas saladas,

la Navidad.

 

 

 

viento y nubes

jugando un poco -

solsticio de invierno

 

 

Esperando el autobús,

la primavera en la avenida

no se puede dudar.

 

 

 

gansos salvajes...

todo lo que queda

es la belleza.

 

 

El águila en la jaula

cuando está solitaria

bate las alas.

 

 

 

Triste cola

para la vacuna de la viruela

sobre las ruinas.

 

 

 

Blancas manos,

todas de enfermos,

sobre el fuego de hojas caídas.

lunes, 5 de septiembre de 2022

 


Mizuta Masahide

 

Poco se sabe de este poeta nacido en 1657. Sabemos que fue comerciante, samurai, poeta y también médico. Conoció a Basho con el que colaboró en varias ocasiones y falleció en 1723.

Estos son algunos de sus haikus más conocidos:

 

 

 

Los alabarderos

siguen floreciendo sus lanzas

bajo la lluvia invernal

 

 

 

 

El jabalí se precipita

con un viento tal que hace retroceder

las antorchas de los cazadores

 

 

 

 

En Shigaraki

a los bosques de té en las colinas

van marido y mujer

 

 

 

 

Hinooka sin brisa

y caliente hasta el punto de arder,

cuelga la lengua del buey de la carreta

 

 

 

La agria pulpa del caqui

ni siquiera los cuervos comerán tal cosa

esparcida por los campos ásperos

 

 

 

En el buen día de primavera

los monjes reunidos terminan sus cantos

y cada uno a su sutra

 

 

 

 

Cuando me vaya

déjame ser amigo del agua

como la luna.

 

 

 

 

El granero se ha quemado

ahora

puedo ver la luna

 

 

 

Mente tranquila

en una noche de otoño

las hojas crujen

 

 

 

 

Escondido entre los árboles -

un santuario con ratones y

hojas rojas en el suelo.

 

 

 

 

miércoles, 31 de agosto de 2022

sábado, 27 de agosto de 2022

Haikus de Naito Meisetsu

 

Naito Meisetsu nació en 1847.  Su padre era Fusaosuke y su madre Yaso

 Era muy versado en la literatura clásica japonesa y china y en el budismo. Como funcionario del gobierno, sirvió en varias ciudades. Llegó a ser consejero del Ministerio de Educación (1890), pero dimitió al año siguiente por enfermedad.

 Se convirtió en superintendente de la residencia de jóvenes del clan Matsuyama. Entre los estudiantes de la residencia se encontraba Shiki Masaoka, destacado poeta de haiku. Y bajo la influencia de Masaoka, comenzó a componer haiku a la edad de 45 años y pronto se convirtió en un destacado poeta de la escuela de haiku de Nihon. Se publicaron varias colecciones de sus poemas. Sus obras se caracterizan por una suave elegancia.

Murió en Azabu, Tokio, a la edad de 80 años.

 

Hoy hace tanto frío

Que sólo pido una bolsa de agua caliente

Para calentarme ahora

 

 

Al amanecer abierto y tiznado,

Las primeras flores de cerezo del año

Comienzan a florecer

 

 

Con un farol

camina alguien de noche

por los ciruelos.

 

 

 

En la fría tempestad

una solitaria luna

rueda a través del cielo.

 

 

Una húmeda mañana

desde la tierra surge

la primera cigarra.

 

 

Mi propia voz

es devuelta hacia mí

por la tormenta.

 

 

Una mujer y un monje

en la barcaza.

Cae la nieve.

 

 

El día de Año Nuevo -

una línea de emperadores

y el Monte Fuji.

 

 

viernes, 26 de agosto de 2022

domingo, 21 de agosto de 2022

jueves, 11 de agosto de 2022

Haikus de Takaha Shugyo

 

Takaha Shugyo nació en la montañosa prefectura de Yamagata, Japón, el 5 de octubre de 1930.

Debido al trabajo de su padre, pasó su juventud en Onomichi (Mar Interior). Comenzó a escribir haiku a los 15 años, estudiando con Yamaguchi Seishi y Akimoto Fujio. Recibió el Premio a los Jóvenes Poetas del Ministerio de Educación en 1965 por su colección de haikus Birth y, en 1975, el Premio de Arte del periódico Mainichi .

 

Es fundador y director de la revista de haiku KARI, creada en 1978. En 1979 dimitió de la empresa para la que trabajaba desde que se graduó en la universidad y fundó un grupo de haiku y comenzó a ganarse la vida como seleccionador y comentarista.

Desde entonces se dedica al haiku, orientando en la composición de haiku a los miles de miembros de la Sociedad de Haiku Kari y publicando una revista mensual con el mismo nombre.

Es el presidente de la Haijin Kyokai (Asociación de Poetas de Haiku), que es la mayor asociación de poetas de haiku de Japón y cuenta con unos 14.000 miembros. Takaha Shugyo ha desempeñado siempre un papel central en el mundo del haiku japonés contemporáneo y, al mismo tiempo, ha sido un entusiasta exponente del arte de componer haiku en el extranjero. También es director ejecutivo de la HIA, juez de haiku del periódico Mainichi y del concurso nacional de haiku de la televisión NHK, director de la Asociación de Escritores de Japón y ha ganado muchos premios por sus haikus.

 

Como poeta profesional de haiku, se sabe que juzga unos 30.000 haikus cada mes. Eso supone unos 1.000 haikus al día, sólo los que juzga, la mayoría para su publicación. Incluso ha escrito un poema sobre este increíble logro:

 

el canto de los grillos de los árboles-

después de haber juzgado

mil versos en un día

 

Es uno de los autores más productivos de Japón.


 

desde el rascacielos

el fresco verdor de los árboles

como el perejil


 

 

 

los gansos parecen volar hacia el sur-

la llama de la vela

sigue parpadeando

 

 

 

 

camelias caídas-

si yo fuera una,

me lanzaría al torrente

 

 

 

 

¡Oh! la mujer de alguien

llevando patines de hielo

con las cuchillas mojadas

 

 

 

Un solo árbol,

un corazón tallado en su tronco,

florece prematuramente...

 

 

 

 

 

sudor en mayo-

demasiado hermoso

para limpiarlo

 

 

 

calor de otoño-

las jaulas se agitan

en el mercado de aves

 

 

un caballo llena

el pesebre del establo

Navidad

 

 

Dentro de la cáscara agrietada

de una nuez

una habitación vacía

 

 

Tráeme un carámbano

que brille con las estrellas

del norte profundo