lunes, 2 de julio de 2018

                                           Al sol de junio,
                               corretean dos hormigas
                                      en la ipomea.


Fotografía: Lena Van Winkle©

viernes, 29 de junio de 2018

                                                                   
Sol de verano,
entre hojas y púas
una crisálida.

lunes, 25 de junio de 2018



KAWAI CHIGETSU

No sabemos mucho sobre los primeros años de Kawai Chigetsu. Se cree que nació en Usa, cerca de Kyoto, alrededor de 1632, y sirvió en la Corte Imperial cuando era joven. Se casó con Kawai Saemon, un comerciante que operaba en la bahía sudoeste del Lago Biwa. Cuando Saemon murió, sin haber tenido hijos con Chigetsu, ésta decidió adoptar a su hermano menor, Otokuni, para que heredara el negocio familiar.
Al parecer, Otokuni fue quién despertó en Chigetsu su pasión por el haiku, ya que él era discípulo de Bashò. A menudo, ambos invitaban al maestro a su casa y escribían haiku y renga con él. Ella era una mujer vivaz, extrovertida y pronto se convirtió en gran amiga de Bashò. El poeta era unos diez años más joven que Chigetsu, pero esto no fue impedimento para que su relación fuera muy cercana.
Fue ella y la esposa de Otokuni quienes hicieron la túnica que el maestro llevaría en su viaje más allá de este mundo.
Matsuo Bashô escribió este haiku para honrar a su anfitriona en Otsu:

shooshoo no ama ho hanashi ya Shiga no yuki

estos relatos
sobre la monja general Shooshoo
nieve en Shiga

Shooshoo  era el apodo de la hija del poeta y pintor Fujiwara no Nobuzane (1175 - 1266) del periodo Kamakura, una mujer muy resuelta : Sooheki Monin no Shooshoo.

Otonuki admiraba mucho a su Chigetsu, y un día, estando de viaje, escribió este haiku:

anochecer primaveral
Chigetsu debe estar quemando
sus tortas de arroz hasta que ennegrezcan.

Al contrario que otras poetisas de su época, Chigetsu siguió disfrutando de su vida familiar después de morir su esposo, dedicada al haiku. A pesar de que afeitó su cabeza, y se convirtió en monja, no fue a un monasterio, sino que  siguión viviendo en la misma casa.


hitorine ya yo wataruoka no koe wabishi

durmiendo sola -
la voz de un mosquito macho de paso
es tan triste


meigetsu ni karasu wa koe wo nomarekeri

bajo la luna de la cosecha
los cuervos atónitos
callan sus voces

Kogarashi ya iro ni mo miezu chiri mo sezu

una racha invernal
sin color que mostrar
sin hojas que rasgar

uguisu ni temoto yasumemu nagashimoto

un curruca.
mis manos en el fregadero de la cocina
descansan un rato

magodomo ni hiki okosarete toshi no kure

los nietos vienen
y me sacan de la cama,
el fin de los años

yubi sashite nobi suru chigo no tsukimi kana

señalando con el dedo
y de puntillas
los niños admiran la luna

Chigetsu escribió este haiku cuando ella realizó una visita a Bashò. Las flores de arroz son pequeñas y discretas, sin embargo, Chigetsu pensó que poseían el tipo de belleza discreta que Basho prefería:

ine no han alore wo hotoke no miyage kana

flores de arroz
que ellos sean mi ofrenda
al Buda

Shirayuki no wakaba koyashite kienikeri

nieve de primavera
revive el verdor
luego se va

yamatsutsuji umi ni miyo to ya yûhikage

azaleas de montaña
desafiando al océano
al atardecer

takenoko ya kawa tsuki kowashi kabuto musha

un brote de bambú
saliendo de su envoltura en capas
un guerrero en armas.

Ell siguiente haiku lo escribió en el séptimo aniversario de la muerte de su marido, una fecha importante en el pensamiento budista. En esta época muchas de sus amigas también eran viudas y se habían convertido en monjas laicas como ella:

Kagashi ni mo awaresa makeji ama nakama

como el espantapájaros
tan solitario y encantador
mi hermana monja

yamazakura chiru ya ogawa no mizuguruma

el cerezo de la montaña
derramando sus flores - en el arroyo
una noria

matsu haru ya kôri ni majiru chiri akuta

esperan la primavera
atrapado bajo el hielo
basura y desperdicios

Escrito el día de limpieza de fin de año:

agaruru ya shiwasu no machi no susu no shiru

fluyendo aquí y allá
en la calle hacia el final del año
agua con hollín

tameike ni kawazu umaruru nurumi kana

el embalse
los renacuajos aparecen eclosionando
en agua tibia.

hirugao ya ame furi taranu hana no kao

flores de enredadera
cada cara diciendo
no llovió lo suficiente

Hirugao es el témino japonés para ipomea cuyas flores brotan durante el día y se cierran al anochecer. Este nombre en japonés significa " rostro de la mañana" 


Aru to naki to nihon sashikeri keshi no hana

una con una flor
la otra sin flor -
dos amapolas en un florero


honobono to sumi mo niou ya harugotatsu

débilmente, débilmente
un olor a carbón
el calentador de pies en un día de primavera


sabishisa wo wagamonogao ya aki no hato
graznando como
la única dueña de toda soledad
una paloma en otoño

Este haiku alude probablemente a una tanka de Saigyò (1118 – 1190)

en un árbol
junto al acantilado en una vieja granja
una paloma
lo sola que está su voz
llamando a un amigo esta noche


suribachi no oto ya shiwasu no yukige kana
el mortero de barro
su sonido augura nieve
cerca de fin de año.

Chigetsu murió en 1718.




Los haikus de este artículo están traducidos al español desde el inglés.
Los originales en japonés e inglés pertenecen a sus autores©

Fuentes consultadas:
Far Beyond the Field: Haiku by Japanese Women : an Anthology
editado por Makoto Ueda
Women Poets of Japan editado por Ikuko Atsumi, Kenneth Rexroth

Leticia Sicilia, 2018 ©

martes, 22 de mayo de 2018

                                       Flor del tomate,
                                 en los pelillos del tallo
                                         una oruga.


Fotografía: Lena Van Winkle©

jueves, 17 de mayo de 2018

jueves, 10 de mayo de 2018

                                          Amanecer,
                               entre nubes rojizas
                                    la Luna llena.
                                                            

                                                             
                                                               

jueves, 3 de mayo de 2018

martes, 3 de abril de 2018

                                         Mañana de Abril,
                                    hacia la luz se abre
                                     la flor del cactus.



Fotografía: Lena VanWinkle©

miércoles, 28 de marzo de 2018

sábado, 24 de marzo de 2018

miércoles, 28 de febrero de 2018

domingo, 18 de febrero de 2018

NUKATA NO OKIMI - LA HISTORIA DE LA PRINCESA NUKATA


La importancia de la mujer en la literatura japonesa es indiscutible. Mujeres de toda condición social, con formas de pensar y de vivir muy diferentes unidas por su amor a las letras han dejado su huella en la Historia. En sus poemas expresaban emociones, deseos, amores prohibidos, protestas… pero siempre de forma delicada y sencilla, sin dejar nunca de lado a la Naturaleza.
Una de esas mujeres fue Nukata no Okimi (Princesa Nukada o Nukata) una de las primeras damas japonesas de las que se conserva su obra y ésta es su historia.


Nukata no Okimi, conocida como Princesa Nukata o Nukada, vivió en el período comprendido entre el año 630 y el 690, en la Era Asuka. Mujer de gran influencia en la Corte, fue una de las grandes poetisas de su tiempo y su obra se considera todavía hoy de gran importancia. Además, protagonizó una curiosa historia de amor junto a dos emperadores, hermanos y rivales.
Hija del Príncipe Kagami, desde muy joven demostró su habilidad para la poesía. Sus poemas son famosos por su delicada sensibilidad y sostificación lingüística. En la colección Man’yo-Shu* (Colección de las mil hojas) aparecen algunos de sus poemas en los que esta poetisa plasma su vida, sus amores, sus alegrías y penas. Por desgracia, no hay ninguna otra evidencia de la producción literaria de Nukata, ya que fue una de las primeras mujeres de la nobleza que se dedicó a la poesía.
Su obra se divide en poemas cortos (tanka) y poemas largos (chôka)
En Man’yo-Shu* los poemas atribuidos a Nukata son:
Poemas cortos: nº 7,8,9,20,21,111,112,113,151,488,1606 ( repetición del 488)
Poemas largos: nº 16, 17,155.
El número 9 ha llegado a nuestros días incompleto:

*****
*******
wa ga seko ga
itataseri ken
itsukashi ga moto
*****
*******
… mi amor estará
permanentemente al pie
de este roble sagrado.

Dos poemas de la autora se publicaron más tarde en dos de las 21 antologías imperiales. Shinchokusen wakashu y Shinshui wakashu.

Aki no no no / mikusakari fuki, / yadorerishi / Uji no miyako no / kariiho shi omohoyu (Man’yo-shu 7)

Recuerdo
nuestro refugio de Uji
donde me quedé
bajo un techo de cañas
cortadas en el campo de otoño.

Este poema lo escribió siendo aún adolescente, cuando entró al servicio de la Emperatriz Kogyoku, que en esos momentos se retiraba del trono temporalmente y que al año siguiente (645) regresaría bajo el nombre de Emperatriz Saimei. La poetisa y la emperatriz mantuvieron siempre un estrecho contacto.
En este poema habla de la añoranza que siente la emperatriz por tiempos pasados, concretamente de una época en la que tuvo que alojarse en una modesta choza. Este sentimiento de nostalgia era algo que no se le permitía expresar en público y que Nukata hace en su nombre de forma sutil.

El segundo poema, que aparece en Man'yo-shu, es de gran belleza y se considera una pieza maestra.
Nigitazu ni / funanori semu to / tsuki mateba, / shiho mo kanahinu. / Ima ha kogiide na  (Man’yo-shu 8)

Esperando a que salga la luna
Para echar nuestros barcos al mar
en Nigitazu,
la marea ha subido.
Venga, ¡vamos ahora a remar!

Escrito por Nukata, alentaba a los soldados a embarcar rumbo a un conflicto armado.
Nigitazu estaba situado en Iyo, la provincia de Ehime, en la isla de Shikoku, todavía famosa por sus baños termales y como lugar de recreo.
Por entonces, Nukata había tenido una hija con Ooama-no-Ooji  (más tarde emperador Temmu) segundo hijo de la Emperatriz Saimei. Su maternidad no la distrajo lo más mínimo de sus labores y su poder en la Corte se acrecentaba aún más.
El primer hijo de Saimei, Nakano-Ooeno-Oji se convierte en emperador a la muerte de su padre comenzando su era, Tenji, en el año 663. Nukata continúa en la Corte, se cree que como una de las esposas del nuevo emperador, hermano mayor de su primer amor.
En sus poemas nunca relata los motivos por los que se unió al Emperador Tenji estando todavía enamorada de Temmu, aunque se cree que fue por motivos políticos.

Umasake / Miwa no yama / awoniyoshi / Nara no yama no / yama no ma ni / ikakuru made / michi no kuma / itsumoru made ni / tsubara ni mo / mitsutsu yukamu wo / shiba shiba mo / misakemu yama wo / kokoro naku / kumo no kakusahu beshi ya  (Manyoshu 17)


¡Monte Miwa!
de verde hermoso
entre las colinas de Nara
se va desvaneciendo
hasta desaparecer,
al doblar  las curvas
que siguen  a otras,
me voy y me vuelvo
veces y veces sin cuenta
a mirar desde la distancia
hacia donde estaría el monte
queriendo verlo todavía.
Oh, nubes sin corazón!
pero por qué lo ocultáis así?

Miwa yama wo / shikamo kakusu ka / kumo danimo / kokoro aranamo / kakusahu beshiya
Yo quiero recordar bien la imagen hermosa
del monte Miwa,
las nubes lo ocultan,
si tienen un poco de corazón,
no lo ocultarán.

El Monte Miwa. A su entrada, el poema de Nukata inscrito en piedra.

Una de las interpretaciones de este poema es que lo escribió la princesa Nukata cuando la capital fue trasladada de Asuka a Omi. En el 667, la capital en Asuka fue traslada a Ômi (en la actual prefectura de Shiga), quizá por estar más lejos de la costa y más fácil de defender el país, cuando los ejércitos extranjeros vinieran a invadir a Japón.
El Monte Miwa representaría a Ooma-no-Oji (Temmu) a quien la princesa debía dejar para trasladarse a Omi. En cambio otros autores afirman que pudo ser el propio Tenji el que lo escribió, expresando su tristeza por tener que abandonar el Monte Miwa, el lugar de culto sagrado tradicional de la Corte de Yamato.
El monte Miwa, de 467 metros de altura, es un lugar sagrado, y se consideraba la morada del dios Ômononushi Ôkami.
También puede ser que estos dos poemas fueran escritos por Nukata y Temmu a escondidas, ocultando su mutuo amor a ojos de la Corte.

El siguiente poema lo compuso en una ocasión en la que Tenji le propuso a su Primer Ministro, Fujiwara no Kamatari, que juzgara si la Naturaleza era mejor en primavera o en otoño. Este hecho sugiere la sensiblidad que desde la antigüedad han tenido los japoneses hacia estas dos estaciones del año y que perdura hasta nuestros días.
Nukata, haciendo alarde de su gran dominio de la palabra y sutileza escribió un poema en el que expresa su preferencia por la discreción del otoño, con sus colores suaves.

Fuyukomori / haru sarikureba / nakazu arishi / torimo nakikinu / sakazu arishi / hana mo sakeredo / yamo wo shimi / irite mo torazu / kusa fukami / torite mo mizu / akiyama no kono ha wo mite ha / momiji woba / torite zo shinohu / awoki woba / okite zo nageku / soko shi urameshi / akiyama ware ha (Man’yo-shu  16)

Cuando la primavera llega
liberada de estar sumida en el sueño del invierno
los pájaros que habían estado esperando
estallan en cantos.
Los brotes que habían estado ocultos
explotan en flor.
Las montañas están tan boscosas
que no podemos hacer el camino,
Y las flores están tan enredadas en las ramas
que no podemos cogerlas
Pero cuando miramos las hojas de las montañas otoñales
Tomamos las hojas amarillas y las admiramos
dejamos las verdes y suspiramos.
Lo siento, pero prefiero las montañas de otoño.


Otro de los poemas se dice que fue compuesto en el año 668, cuando Tenji se ha trasladado al nuevo palacio de Omi. El Emperador Teni invita a toda la corte a una cacería, y entre los invitados está su hermano Ooma-no-Oji (Temmu) a quien Nukata aún ama y al que dedica esta composición de forma muy sutil:

Akane sasu, / murasaki no yuki, / shime no yuki, / nomori ha mizu ya, / kimi ga sode furu. (Man’yo-shu 20)

Yendo por este camino carmesí
en campos relucientes de murasaki
yendo por este camino de dominio imperial
¿no verá el guardián
que me agitas las mangas?*

Murasaki es una planta típica de la región utilizada para producir tinte de color púrpura, reservado para los ropajes del Emperador y la nobleza. Su cultivo era restringido y siempre en tierras pertenecientes a la familia imperial.
Temmu sacudió las mangas como era costumbre para saludar, pero Nukata teme que Tenji sospeche algo.
El “tú” al que se dirige Nukata es el príncipe Ooma-no-Oji (Temmu) y el guarda es el Emperador Tenji. El poema es bastante atrevido, pero se acepta en el ambiente festivo en el que se desarrolla. En ese momento el príncipe Ooma (Temmu) tiene dos esposas, hijas de su hermano y algunas amantes, y Nukata está con Tenji, como una de sus esposas.
La respuesta  de Temmu a este poema es la que sigue:

Murasaki no / nihoheru imo wo / nikuku araba / hitozuma yue ni / ware kohi meyamo (Manyoshu 21)

Si sintiera resentimiento hacia ti
que eres tan hermosa
como el púrpura murasaki
¿Estaría enamorado de ti
que eres la esposa de otro?

El príncipe dice que no siente resentimiento hacia ella, aunque ahora sea la esposa de otro y que la sigue amando.
Y Nukata más tarde respondería con este poema lleno de melancolía, de gran sencillez y delicadeza. 



Kimi matsu to / aga kohi woreba / waga yado no / sudare ugokashi / aki no kaze fuku (Man’yo-shu 488)

Mientras te espero
con enorme anhelo
las persianas
de mi ventana se mecen
con el viento de otoño.

 Kajita Hanko (1909)©

Pero lo más curioso viene en otros versos, ésta vez escritos por el propio Tenji, en el que se queja amargamente de la enemistad que este triángulo amoroso ha sembrado entre los dos hermanos:

El monte Kagu se peleó con el monte Miminashi
por el amor del monte Unebi.*
Así es el amor desde la época de los dioses;
al igual que en los días antiguos,
la gente sigue peleándose por las esposas, incluso ahora.

* Estos tres montes rodean la provincia de Yamato, y están muy cercanos entre sí; el monte Unebi se encuentra situado entre los otros dos.


Este triángulo amoroso acaba con la muerte de Tenji en el año 672. Nukata escribe este poema ante la tumba del que había sido su esposo:

Yasumishishi / wago ohokimi no / kashikoki ya / mihaka tsukahuru / Yamashina no / Kagami no yama ni / yoru ha mo yo no kotogoto / hiru ha mo / hi no kotogoto / ne nomi wo / nakitsutsu / arite ya momoshiki no / ohomi ya hito ha / yuki wakarenamu ( Man’yo - shu 155)

Nuestro gran señor
quien gobierna las ocho regiones
con sobrecogimiento construimos
su tumba real
en Yamashina
en el Monte Kagami
por la noche
todo a lo largo de la noche
y durante el día
durante todo el día
cuando todo lo que hacemos
es seguir llorando en voz alta
están los cortesanos
del gran palacio
¿ahora a punto de irse y dispersarse?
Se cree que el hecho de que los cortesanos se dispersaran con rapidez tras la muerte del emperador, se debía a la cercanía de la guerra de Jinshin por la sucesión al trono.



Kakaramu to / kanete shiriseba / ohomi fune / hateshi tomari ni / shime yuhamashi wo ( Man’yo-shu 151)
Si hubiera sabido de antemano
lo que iba a pasar
habría enviado señales
en el puerto donde el barco
estaba atracado.

Este poema fue escrito durante las ceremonias de purificación (akari) que siguieron a la muerte del emperador Tenji antes de ser enterrado.
Aquí Nukata expresa que si hubiera sabido de antemano que el emperador iba
a morir, hubiera puesto señales de prohibición a la entrada del puerto para que
los espíritus malignos no hubiesen podido entrar.
La muerte de Tenji provoca un grave enfrentamiento entre su sucesor (uno de sus catorce hijos, el príncipe Ōtomo) y Ooma, su hermano (futuro emperador Temmu) que había fingido retirarse a Yoshino para ser monje, aunque en realidad su intención era hacerse con el trono. La contienda acaba con la victoria de Ooma, al fin Emperador Temmu, quien reinaría hasta su muerte en el año 686.


Años más tarde, Nukata, retirada ya de la vida imperial, entabla amistad con el príncipe Yuge no Miko (hijo de Temmu). A pesar de haber amado toda la vida a Temmu, Nukata decidió salir de la Corte y vivir con humildad el resto de sus días.

El príncipe, tras la muerte de su padre, envió a Nukata un poema con una rama de pino de Yoshino recubierta de musgo y la poetisa le respondió:

Mi Yoshino no / tamamatsu ga e ha / hashiki kamo / kimi ga mi koto wo / mochite kayohaku  (Man’yo-shu 113)

Ah, cuánto amé
la preciosa rama de pino
del espléndido Yoshino,
por traerme tus palabras!

El murmullo de las ramas de los pinos es para Nukata la voz de su amado.
Este poema parece haber sido escrito por el príncipe Yuge no miko para Nukata, con motivo de un viaje de la emperatriz Jitô (690? -697) al palacio de Yoshino. El nombre científico es Daphnyphyllum macropodum, en japonés yuzuriha.

Inishie ni / kohuru tori kamo / yuzuruha no / mi i no uhe yori / nakiwatariyuku ( Man’yo-shu 111)

Es un pájaro que tiene nostalgia del pasado
lo que vuela cantando
sobre el pozo,
cerca del árbol de Daphne.


También hay versiones que indican que estos dos poemas fueron un intercambio entre Nukata y Temmu, refugiado en Yoshino antes de tomar el poder y ascender al trono en 673.

Inishie ni / kohuramu tori ha / hototogisu / kedashi ya nakishi / aga moherugoto (Man’yo-shu 112)

El pájaro que tiene nostalgia del pasado
es un cuco.
Tal vez lloró,
y como él yo también
por mi amor perdido.

Es la respuesta de Nukata al poema anterior. Ella responde que también tiene nostalgia por ese pasado y por el amor perdido.


Nukata no Okimi


 *Man'yo-shu (Colección de las diez mil hojas) contiene poemas escritos en japonés de la época, es decir, utilizando fonéticamente caracteres chinos. La obra consta de 4.496 poemas organizados en 20 tomos La gran mayoría de piezas (4200) son tankas, estructuradas en cinco versos (5/7/5/7/7/7). 262 poemas son chôka o nagauta, que alternan un gran números de versos de 5 y 7 sílabas (puede llegar hasta 200 versos) También hay 62 sedoka (seis versos de 38 sílabas) y cuatro poemas escritos en chino. Los poemas se dividen en tres grandes categorías temáticas: zoka (varios), somon (preguntas mutuas o poemas de amor) y banka (elegies). Los poemas abarcan un período de cuatro siglos y es probable que su intención era cantarlos.


El presente artículo ha sido traducido desde el inglés al español por lo que las versiones de los poemas pueden contener errores respecto al japonés original. Cualquier aclaración al respecto será bienvenida.


Fuentes consultadas:
Man’yōshū and the Imperial Imagination in Early Japan by Torquil Duthie ©
http://www.club.it/culture/culture97/aldo.tollini.97/indice-i.html©
https://sites.google.com/site/.../home/biografie/.../nukata-no-okimi©

Traducción al español: Leticia Sicilia©2018